viernes, 15 de agosto de 2014

Enero 2010

Voy a rendirme. 
Es que ya no sé qué hacer. No es que quiera olvidarme de esto, ni que pueda. Pero lo único que consigo es torturarme día tras día pensando en como me gustaría que fueran las cosas, y en cómo no pueden ser. Lo más cercano a la realidad que tengo y tendré son los sueños que vienen a veces cada noche.

27 de enero. 2010

¿Qué pasará cuando yo me canse y mi paciencia diga basta?
Da igual, algo me dice que no va a pasar, de momento. Puedes seguir así de despreocupado. Lo gracioso es que si fuera yo la que desapareciera de tu vida, tú no moverías ni un dedo por hacerme volver.

24 de enero. 2010

-Te quiero.- Se lo había dicho así , mirándole a los ojos, tan cerca como para sentirle respirar, y se había dado cuenta de que era lo más real que había en su vida. Lo único de verdad, su única certeza. Lo único por lo que habría puesto la mano en el fuego. Ese sentimiento. Un sentimiento que días después habría deseado poder enterrar en lo más profundo de la tierra, donde no pudiera volver a torturarla lo real que había sido.
Y es que aun en ese momento, cuando había pasado tanto tiempo que ya había creído tenerlo superado, se encontró a sí misma vagando entre recuerdos, imaginando que podía volver a aquel instante en que le había dicho te quiero. Fantaseando con que si le tuviera delante no tendría que confesar ningún sentimiento, porque ya los había borrado todos.
Pero en solo un segundo comprendió que si le tuviera delante, le habría repetido todo lo que le dijo una vez. Y te quiero seguiría siendo la verdad más grande de su mundo.

22 de enero. 2010

Solo sé que no podría vivir en un mundo donde no estuvieras tú. Que te necesito a ti por encima de cualquier otra cosa, y que es una necesidad distinta a todo. Que con saber que existes es suficiente, con saber que estás ahí.
Solo querría que todo hubiera sido distinto hace ya unos cuantos años. Haberme portado de otra forma. Y haber sabido que me acabaría arrepintiendo de no decirlo todo en su momento.

Aunque posiblemente no era el momento, ni lo es ahora.

Enero 2010

"Quiero que seas feliz".
Pleno a las promesas rotas.
Qué bien se os da a las dos hacerme daño. La próxima vez que a alguien se le ocurra que solo quiere hacerme feliz, que se muerda la lengua y se guarde sus buenos propósitos.

18 de enero. 2010

Hay gente que piensa que la vida es cíclica. Empieza, y los sucesos se repiten. Todo una y otra vez. Felicidad. Abandono. Añoranza. ¿Regreso?
Hasta que me canse de esperarte.
O hasta que vuelvas y me hagas olvidar que ya se me había acabado la paciencia hace mucho. Por muy decidida que estuviera a que fuera la última vez que me ignoraras así. Por mucho que no esté dispuesta a volver a pasar por eso, y a no volver a escuchar tus palabras. Pero con un susurro hace que tiemblen mis convicciones.

Enero 2010

Me dijo que solo le importaba hacerme feliz. Me lo dijeron los dos. ¿Y de qué ha valido? Solo para romper sus promesas, y dejarme a mí temblando, echando de menos lo que ni siquiera llegó a ocurrir.

Uno ya ha roto su promesa. Al otro, poco le falta. 

Enero 2010

-Aléjate.
-No puedo. 
-Sí que puedes.
-Vale, tienes razón. No quiero.
-Pero no puedes seguir así más tiempo. Siempre ilusionada con sus palabras, siempre con esa sonrisa que nos ilumina a todos cuando te dice que te quiere y eres lo que más le importa. Siempre jodida porque no está aquí, pero lo suficientemente feliz como para que eso no importe.
-Sigue. ¿Cuál es el pero?
-Que siempre desaparece y te deja tirada con tus ilusiones.
-Por eso no quiero alejarme. Él lo hace por los dos. 

Diciembre 2009

-Mucha gente ya no cree en el amor para siempre. Y eso es bastante triste.
-¿Triste? No sé. A mucha gente le arrancan la confianza en el amor a base de golpes. Es imposible seguir creyendo en algo que te destroza cuando más ciegamente te has entregado a ello.
-No tiene por qué ser así de duro.
-Ya. Pero puede serlo. Y lo mejor sería estar preparado para afrontarlo. ¿No?
-Qué autobiográfica suenas...

No contesta. No hay nada más que decir. Solo sonríe, y es una de esas sonrisas que esconden todo el dolor del pasado.

Diciembre 2009

-Todavía no lo entiendo. Debería estar hundida. Y sin embargo, mírala.
-¿No es mejor así?
-Sí. Supongo. ¿Pero no sería mejor algo de dolor en su vida? ¿Más humano, más normal? Parece que está insensibilizada. Como si ya no sintiera.

Nada.